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miércoles, 23 de julio de 2008

Ciudadanía, una construcción desde el cambio


Para que un país cambie y tenga una sociedad más equitativa, con menos pobres, menos violencia, menos esclavitud y más paz, necesitamos cambiar nosotros, las personas que hacemos que un país pase de tener simplemente "habitantes" - que no se preocupan por participar y poner su granito de arena para la consecución del bien común - a tener CIUDADANOS, preocupados por la situación y ocupados en invertir algo de su tiempo para mejorar la calidad de vida de todos.
Para tal fin, deberíamos ser capaces de participar en los ámbitos donde se debaten temas y se presentan proyectos que luego pueden llegar a convertirse en políticas públicas, y un estado gobernado por dirigentes cuya única preocupación sea el bienestar de los ciudadanos.

El siguiente artículo es una síntesis de un programa destinado a brindar a los ciudadanos elementos para ir pensando qué y cómo aportar su ser y su saber, especialmente a los que adhieren a alguna organización cuyo fin sea encontrar las vias para llevar a la práctica lo anteriormente mencionado, para pasar de la reflexión a la acción. .

El papel y la relevancia de las políticas públicas en la cuestión distributiva

Las políticas públicas forman parte de nuestra vida cotidiana ya que, la experiencia de vida en sociedad de cada persona, de cada familia, grupo o comunidad, está marcada y atravesada por las políticas públicas.

Van desde la orientación general de los planes de gobierno, pasando por la política económica y productiva, laboral e impositiva, de educación, salud y vivienda, de comunicación y cultura, hasta las políticas sociales de asistencia y promoción social.

Pueden aparecer con forma de planes, programas o proyectos de distinto nombre, y no son sólo acciones lejanas o estructuras burocráticas a las que hay que apoyar u oponerse, sino que son procesos nunca del todo cerrados, en los cuales intervienen siempre determinados intereses que entran en tensión. Las políticas públicas son siempre conflictivas, pero es gracias a eso que se puede intervenir en ellas de maneras múltiples para la resolución de conflictos y la atención de problemáticas y necesidades de todos y todas. En las políticas públicas se juega la distribución de las riquezas y los ingresos, las posibilidades de vivir y el poder para decidir el futuro.

La realidad cotidiana de una persona, un barrio, una región, una sociedad, está atravesada, condicionada e incluso constituida, por la presencia, los resultados, los actores y las posibilidades que habilitan las políticas públicas que son "el estado en funcionamiento" y por eso mismo, resultado de relaciones de poder entre actores; y consecuencia, resultado y fruto de decisiones, luchas y apuestas históricas y políticas de sectores y actores sociales.

Las políticas públicas deben ser: universales, con enfoque de derechos, distributivas, que plasmen articulaciones y que ellas mismas sean articuladas. Políticas más amplias y consistentes, orientadas y enmarcadas en un proyecto de país.

Los actores sociales son:

Ls ciudadanos:

Que tienen la responsabilidad de conocer si en su barrio o en su comunidad existen ciertas condiciones a saber:¿Qué se produce?¿Hay caminos? ¿Cómo son las viviendas?
¿Cuántos trabajan y dónde? ¿Cuánto cuesta conseguir trabajo? ¿Quién ofrece puestos ¿Quién busca empleo? ¿Quién no consigue? ¿Qué pasa con el que consigue? ¿Qué se exige para obtenerlo? ¿Cómo se consigue tener esas condiciones? ¿Dónde se obtienen? ¿Cuántos las tienen? ¿Qué pasa con el que no puede trabajar? ¿Qué pasa con los "pobres"? ¿Quién protesta?
¿Qué le pasa al que protesta? ¿Cuántas organizaciones hay? ¿Quiénes votan? ¿Quiénes se candidatean? ¿Quién sueña? ¿Quién tiene propuestas? ¿Quiénes gobiernan?¿Quiénes deciden?

Las organizaciones sociales:

Que están desafiadas a fortalecer y transformar su participación en las políticas públicas y deben replantearse su identidad, su rol, su objetivo y su participación.
Para asumir la cuestión de las políticas públicas desde una perspectiva de distribución de la riqueza, las organizaciones sociales tienen caminos que recorrer y rupturas que concretar yendo de lo particular, local y pequeño, a lo general, nacional y global con la consiguiente articulación.

En las políticas públicas se encuentran y se "mezclan" la democratización y la distribución.

Democratización: porque se puede dar en ellas la posibilidad de que el pueblo influya en el futuro del país.

Distribución: porque la participación de los diferentes sectores de la sociedad tendrá que ver con los diversos recursos y bienes que las políticas distribuyan (o concentren).

Y además porque son la políticas públicas las que definen la distribución de la riqueza, los ingresos y el poder en un país.
Las políticas públicas son espacios de encuentro y disputa en donde el estado toma posición frente a alguna cuestión de importancia para la sociedad.
En las políticas públicas, el estado entra en relación directa con la sociedad y sus distintos sectores y organizaciones.

Tipos de políticas públicas

Política económica general:

Es una política pública fundamental. La política impositiva, la política laboral, la política productiva. Se expresa en el perfil productivo, los actores económicos, la inserción mundial y regional del país, los salarios, la relación con trabajadores y empresarios.

Políticas de servicios públicas, vivienda, educación, salud e infraestructura:

Están dirigidas de manera explícita a atender necesidades básicas y garantizar los derechos. Se expresan en servicios, en obras públicas, en oportunidades y en la calidad de vida de la población.

Políticas de cultura, comunicación, información:

Junto con la política educativa, intervienen en los procesos culturales de la población, en el campo de lo simbólico y los bienes culturales. Contemplan las dinámicas de comunicación e información en distintas escalas y niveles.

Políticas compensatorias:

Son las que suelen definirse en el marco de la compensación de desigualdades y la exclusión, o de la lucha contra la pobreza.
Fuente: Cuaderno de la Campaña Distribución de la Riqueza / Desafío para la Argentina / Desafío para las orgnizaciones sociales / Desarrollado por Amuyen - Espacio de Organizaciones Sociales en el Marco del Programa Mercosur Social y Solidario

miércoles, 16 de abril de 2008

Ser ciudadanos hoy



La cuestión de la ciudadanía en Argentina
¿Cómo definir el problema de la ciudadanía en nuestro país? ¿Qué características tiene? ¿Cuál es su impacto?

La cuestión de la ciudadanía en nuestro país puede definirse en dos sentidos complementarios. Es posible pensarlo, en primer lugar, como una carencia, un “déficit de ciudadanía” en la sociedad Argentina.
A la vez, puede expresarse en términos de la existencia en el país de una “democracia de baja intensidad”.(1)
Pero nuestra sociedad está despertando, y eso es muy bueno, porque hasta ahora todo se esperaba de aquéllos que llegaban al poder luego de haber transitado por varios caminos y de haber hecho innumerables y "convenientes" alianzas para lograrlo. Hoy el escenario es otro.leer más

jueves, 11 de octubre de 2007

¿Estilo Mr. Bean?


La transgresión como norma

La norma está para que nos entendamos todos los que compartimos una misma cultura. Hasta dónde avanzar en el tránsito, a qué velocidad conducir, cómo hacer algo, cómo escribrir, cómo usar los medios para tener un cierto orden que sea parejo y para que una sociedad se entienda como conjunto de personas con una identidad propia y particular; para todo hay reglas elaboradas a lo largo de la vida de un pueblo.

Si por ejemplo cuando tomamos a puntes en una clase o conferencia usamos nuestras propias abreviaturas o códigos en lugar de las palabras completas, es para poder construir la idea de lo que estamos escuchando pero, cuando la pasamos en limpio, las escribimos como corresponde, como lo establece la norma del lenguaje escrito, con puntos, comas, mayúsculas, minúsculas. Ahora bien, si quiero transcribirla con signos y abreviaturas y que todos lo entiendan, no será posible por lo tanto, si quiero que así sea, estaría imponiendo mi propia norma y la norma general o habitual pasaría a segundo plano. Entonces triunfaría lo particular por sobre el general (todos) y estaría imponiendo mi yo sobre el nosotros.

Este simple ejemplo quizá podría hacernos reflexionar que, no se han perdido los valores sino que están allí para ser recuperados. Hay normas y principios válidos universalmente, el tema es que dejamos de ponerlos en práctica y dejamos de transmitirlos y es así como surge la confusión y el caos, lo normal pasa a ser lo anormal y viceversa y lo no habitual para a ser un hábito. y los antivalores, valores y vivimos una subversión entendida como producto de una sociedad inmadura y caótica que pretende que sus individuos, sus individualidades prevalezcan por sobre el bien común.


Ahora bien, si le echamos la culpa a la TV, al cine, al fútbol, a los boliches, etc. estaríamos errando el rumbo. ¿Acaso los boliches, el fútbol, la TV, etc se sostienen a sí mismos?, no, los sostienen y los realizan personas que actúan en la sociedad con una misión particular (cineastas, jugadores de fútbol, productores, actores y público).

Entonces, si hay lo que hay es porque existen personas que lo convalidan de acuerdo a sus valores, principios, hábitos, actitudes.

¿Y si comenzáramos a cambiar desde abajo?, porque a la inversa sería para muchos fascista, verticalista, ortodoxo o derechista. Ésto es lo que hay ergo ¿qué hago yo conmigo mismo, con mi familia, con mi escuela, con mi trabajo, con mi prójimo para lograr un cambio?

La violencia y la maldad existirán siempre porque son parte de la naturaleza humana pero, perseverar en el error o en la omisión o la ignorancia, es responsabilidad de la persona que debe conocer las reglas del juego y no transgredirlas para que avalen sus actitudes, caprichos o deseos.

La ignorancia puede ser vencida siempre por aquéllos que se dan cuenta de que algo no debería ser así y ponen todo de sí para cambiar pero, sin voluntad ni reconocimiento de la ignorancia, no hay cambio posible.

Para concluir me gustaría poner como ejemplo a Mr. Bean, ese personaje inglés protagonizado por el actor cómico Rowan Atkinson. Mr. Bean es el que, por una u otra razón, siempre está molestando a los demás, conduce a contramano, estaciona donde no se puede, hurta objetos, ensucia las calles, siempre quiere ser el primero en todo, simula lo que no es y repara sus destrozos con más destrozos. ¿Cómo lo calificaríamos: como tonto, como corto de inteligencia, como transgresor, como mala persona? porque muchas de sus acciones son intencionales. Sería bueno que hiciéramos ese ejercicio de distinguir qué clase de persona es Mr. Bean porque una cosa es la ficción y nos hace reir y mucho pero otra es la realidad en la que muchos Mr. Bean hacen las mismas cosas que él a sabiendas y además se ríen cuando saben perfectamente que están siendo transgresores en el mejor de los casos.

Textos:María Inés Maceratesi